Nuestra historia
Las palomitas merecían algo mejor.
Durante años, las palomitas han estado ahí, acompañándonos en momentos que todos recordamos. Las primeras tardes de cine de pequeños, con el cubo más grande que nosotros. Esa película con la primera novia. Los planes improvisados en casa, manta, sofá y Netflix. Risas, nervios, citas, amigos, familia. Siempre había una bolsa de palomitas cerca.
Pero algo no nos cuadraba.
Fuera del cine, la alternativa casi siempre era la misma: palomitas de microondas de marca blanca, con ingredientes poco claros, sabores artificiales y esa sensación de estar comiendo algo rápido, pero no necesariamente bueno. No eran especialmente sanas, tampoco sabían como las del cine, y desde luego no estaban a la altura del momento.
Nos dimos cuenta de que no había una alternativa real: unas palomitas buenas, cuidadas, con ingredientes españoles de calidad y con una propuesta más especial.
Así nació Pim Pam Pop.




